Estoy cometiendo mis propios errores; algunos enseñan, mientras que otros duelen.
Lo alentador es que no conozco a alguien más que haya pasado por lo mismo. Eso significa que, de algún modo peculiar, estoy construyendo una vida única, solo mía.
Curiosamente, me tranquiliza saber que estoy siendo yo, aunque aún siga descifrando lo que eso significa.
Adiós 2024, espero olvidar lo que me hiciste sentir y recordar los aprendizajes que me dejaste.