Bueno amigues como esto es un blog tengo que escribir y sucede que estos días no tengo palabras, o quizás si las tengo sólo que no sé cómo organizarlas, entonces vamos a ver un video acerca de cómo me siento.
Y bueno así es como me siento jaja siento que han pasado 10 años en una semana. Lamento no traerles chistes. Confío en que esto que llevo por dentro es temporal y que ya vendrán días mejores o al menos eso me repito para no caer en la desesperanza
Creo que lo conté en la publicación anterior, que me había llegado el nuevo libro de Amalia que se llama “No sé cómo mostrar dónde me duele” y la verdad es que no pudo llegar en un mejor momento.

Lo que más recuerdo del libro es que hay emociones que existen incluso fuera del lenguaje.
Las emociones sin nombre.
Por eso hice este vídeo, se que es algo tonto pero es una manera de darle una forma a lo que siento. Entonces viéndolo así, quizás no es tan tonto.
Me alegra mucho que alguien, así sea una persona, lea este blog, pero realmente lo escribo para mi. Escribiendo puedo darle sentido a mis emociones y recordarme que al final si no estoy yo para mí ¿quién lo estará? Soy mi propia fan.
Los quiero amigues, gracias por leer.
Never gonna give you up 🤫
Recuerden que estoy en Spotify.
PD: me siento en deuda por haber escrito algo tan corto así que les dejaré este fragmento de un libro que me gusta mucho.
“No puedo hablar de nuestra historia de amor, así que hablaré de matemáticas. No soy matemática, pero de algo estoy segura: entre el 0 y el 1 hay infinitos números. Están el 0.1, el 0.12, el 0.112 y toda una infinita colección de otros números. Por supuesto, entre el 0 y el 2 también hay una serie de números infinita, pero mayor, y entre el 0 y un millón.
Hay infinitos más grandes que otros. Nos lo enseñó un escritor que nos gustaba.
En estos días, a menudo siento que me fastidia que mi serie infinita sea tan breve. Quiero más números de los que seguramente obtendré, y quiero más números para Augustus de los que obtuvo. Pero, Gus, amor mío, no puedo expresar lo mucho que te agradezco nuestro pequeño infinito. No lo cambiaría por el mundo entero. Me has dado una eternidad en esos días contados, y te doy las gracias.”
John Green, Bajo la misma estrella.