La primera vez.

Perdón por el clickbait del título fue inevitable no caer en la tentación, pero no, no voy a escribir de esa primera vez.


Una de las cosas que más me ha costado es aprender valorar los “pequeños momentos” de la vida, cosas que te dan felicidad pero que no son tan “importantes” como para publicarlas en Instagram.

En la niñez y adolescencia, cuando todo parecía nuevo, la sensación de esas primeras veces te daban un subidon de energía que te hacían vivir cada momento con mucha intensidad: el primer día de escuela en un lugar nuevo, la primera fiesta de 15 a la que fuiste, el primer beso, la primera vez que saliste con alguien… Pequeñas experiencias que, por lo menos para mí, han marcado ciertas etapas de mi vida.

Ya en los veintitantos empiezas a trabajar, empiezas a ser un adulto responsable y se te olvida que existen las primeras veces. Hace poco me tope con esta pregunta que ya me había hecho en algún momento ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez?


Más que responderme la pregunta lo que hice fue caer en un hueco de: estás en la mejor etapa de tu vida, probablemente es la primera vez que más independencia emocional y económica has tenido y no estás haciendo nada interesante. Allí empecé con el látigo y luego dije “espera, si has hecho vainas” y comencé una lista mental de pequeñas cosas que he logrado pero me quedó el sin sabor de que son cosas que en algún momento ya había hecho por lo que decidí escribir una lista de las cosas que quiero hacer antes de los 30. (También vi la idea de la lista en un podcast y me gustó)

Actualmente en la lista hay 17 y ya he tachado 5 🥳 Creo que en mi caso tener la lista hace que sienta la emoción de las primeras veces y que todavía hay mucho por hacer. La lista ha cambiado, le he agregado y quitado cosas que no son tan importantes para mí como por ejemplo comprar una casa aunque honestamente si puedo dedicarme a los bienes raíces no estaría mal para dejar de trabajar un ratico.

La última cosa que hice de la lista fue ir a un concierto sola.

La experiencia fue increíble, al principio me dió mucho miedo porque pensaba que “todo el mundo” va a un concierto con su parche (grupo de amigos) y que yo sería la única sola. Efectivamente, a mi alrededor había mucha gente en su parche y yo estaba sola, pero estoy segura que no era la única un avance en controlar mis pensamientos catástroficos.

Me encantó que conocí la música de una cantante que se llama Elsa y Elmar y que preciso una de sus canciones la sentí un montón porque me hizo recordar lo que significa cerrar un ciclo para empezar otro.

Quizás así me siento, empezando un ciclo de primeras veces que estoy planeando para salir de la zona de confort en la que he estado los últimos dos años y dejar el miedo de hacer cosas que quiero por el simple hecho de hacerlas sola.

Estoy segura que vienen muchas primeras veces y que serán la recompensa porque efectivamente soy el perro de Pavlov que se mueve en función de la recompensa de lo que he venido trabajando para ser más independiente emocionalmente porque aunque no se me hace fácil tengo presente esa frase motivacional que dice:

Hazlo, y si te da miedo hazlo con miedo.

Llevo el prisma de tus ojos en mi casco de astronauta 👩🏽‍🚀

Discovering 🗣

De vez en cuando escribiré algunas recomendaciones de cositas que me gustan o que voy descubriendo, empezamos con:

Este episodio de Se Regalan Dudas me dejó pensando, se los dejo para que lo escuchen mientras lavan los platos, nada mejor que una pensadera para esos momentos de limpieza.

Uno de mis amigos de internet tiene un podcast genial que esta súper bueno para descubrir musiquita cool, hagan click acá y escuchen esta maravilla.

Btw tengo pegada esta canción de Elsa y Elmar.

Hasta la próxima!

6 mar 2022

Deja un comentario